Crear un espacio de arte habitado por objetos cibernéticos que interactúen con nuestra conducta es el objetivo de nuestra propuesta. Sistemas de control inanimados que de alguna manera develan un diálogo sujeto-objeto, permitiendo modificar el entorno perceptivo del espectador, a la vez que altera el campo sensorial de la máquina. Se trata de provocar al público con la interacción de objetos, la respuesta de estos a estímulos simples o complejos y la creación de una atmósfera lúdico-conceptual bajo la supervisión permanente de entidades de vigilancia cibernética, para finalmente exportar esta experimentación perceptiva a través de la Web. Nuestro fundamento se basa en las miles de [re][des] imperceptibles que operan a distancia uniendo sucesos aparentemente independientes. Lo que ocurre en una región del mundo no es indiferente a las eventualidades que suceden en otros lugares del mundo: es más, las ocurrencias están intergatilladas. El pulso del deseo de las grandes masas se monitorea de manera extensiva y exhaustiva por medio de vigilantes cibernéticos que consiguen correcciones y ajustes para ir modelando el futuro del consumo; por ende, los objetos que lo sostienen. Las afinidades, preferencias estéticas, deseos, necesidades, sentimientos, palabras y temas que se instalan en boca colectiva: manipuladas a distancia por el viejo TV y el revitalizado libro multi/temático e inacabable encarnado por Internet para el beneficio y subyugación del Ser. Nuestra propuesta crea a través de las armas que entrega la técnica, una aproximación a la relación hombre-máquina por medio de los diversos lenguajes del arte. De esta forma, damos vida a 5 espacios autoestimulados, conectados a[vi]gil[ante], que captan la presencia del espectador, para conformar una red de percepción y experimentación en constante cambio. |
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